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El altar de bronce
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'Harás también un altar de madera de acacia de cinco codos de longitud, y de cinco codos de anchura; será cuadrado el altar, y su altura de tres codos. Y le harás cuernos en sus cuatro esquinas; los cuernos serán parte del mismo; y lo cubrirás de bronce. Harás también sus calderos para recoger la ceniza, y sus paletas, sus tazones, sus garfios y sus braseros; harás todos sus utensilios de bronce. Y le harás un enrejado de bronce de obra de rejilla, y sobre la rejilla harás cuatro anillos de bronce a sus cuatro esquinas. Y la pondrás dentro del cerco del altar abajo; y llegará la rejilla hasta la mitad del altar. Harás también varas para el altar, varas de madera de acacia, las cuales cubrirás de bronce. Y las varas se meterán por los anillos, y estarán aquellas varas a ambos lados del altar cuando sea llevado. Lo harás hueco, de tablas; de la manera que te fue mostrado en el monte, así lo harás.' (Éxodo 27:1-8)

Las denominaciones que el altar de bronce tenía eran diversas en el Antiguo Testamento. Una era ésa misma, altar de bronce, otra era altar de los holocaustos y una tercera era altar, a secas. De esta manera se le diferencia del otro altar que estaba en el lugar santo y cuya denominación era el altar del incienso. Sus dimensiones eran de 2,5 x 2,5 x 1,5 metros. Debía estar colocado sobre el suelo sin gradas (Éxodo 20:26), lo cual puede ser una referencia a las insinuaciones obscenas que en los templos y sacrificios paganos eran corrientes debido a las gradas de sus altares. Fuego continuo (Levítico 6:13) debía estar ardiendo en él, para lo cual era función de los sacerdotes avivarlo con leña y no permitir que se extinguiera. Cuando el tabernáculo se desmontaba por mudarse el campamento, era responsabilidad de los sacerdotes cubrirlo con un paño púrpura, colocando en el interior del altar todos los instrumentos accesorios, como paletas, garfios, braseros, etc., tapando el conjunto con la cubierta de pieles de tejones. (Números 4:13-14).

El día de la dedicación del altar se presentaron ofrendas especiales (Números 7:10,11,84), siendo ungido con aceite (Éxodo 40:10). Cuando Aarón y sus hijos fueron consagrados sacerdotes, el altar fue rociado con aceite siete veces (Levítico 8:11).


Enrejado y cerco del altar

Tenía una función única y simple, ser el lugar de sacrificio, y su ubicación era nada más cruzar la puerta del atrio, de manera que era lo primero que se encontraba al traspasarla. Esto ya es de importancia, porque indica que nada más comenzar a dar pasos hacia la presencia de Dios se nos recuerda lo que somos y el problema que tenemos. Pero ese altar también nos proporciona la solución para tal problema. Por lo tanto, mientras no pasemos por este altar no podremos avanzar ni un paso más hacia dicha presencia. Esa ubicación tan prominente es una lección permanente de que antes que cualquier otra cosa, hay que solventar el obstáculo del pecado. Ignorarlo, pasarlo por alto, negarlo, justificarlo o cualquier otra salida que pretendamos encontrar, solo será una manera de perpetuarlo. El altar de bronce nos recuerda de que en nuestra entrada a Dios lo primero es el reconocimiento y expiación de nuestro pecado.

La sangre de la víctima, cuando se trataba de una ofrenda por el pecado, era derramada en parte alrededor del altar y untada el resto en los cuatro cuernos del mismo (Levítico 4:7,18,25,30). Una alusión a la doble función de la sangre vertida: propiciatoria de Dios y expiatoria del pecado.


Tabla de madera y revestimiento de bronce

Lo que diferenció a Caín de Abel fue precisamente su clase de acercamiento a Dios. Mientras que el primero se acercó según sus propios criterios, el segundo lo hizo mediante un altar (Génesis 4:3-4). Así que ya, desde los albores de la Historia, se nos enseña la importancia fundamental del altar. Pero ¿qué significado tiene? El altar es el lugar donde se hace expiación por el pecado, al morir una víctima inocente en lugar del culpable. Es decir, la sangre derramada es lo que hace posible el acceso a Dios.

La importancia de la sangre no puede ser infravalorada a causa de la riqueza, amplitud y profundidad de sus efectos. De hecho podemos decir, sin temor a equivocarnos, que la sangre es el eje alrededor del cual gira nuestra salvación. De ahí la absoluta prohibición de usarla con otro fin distinto al expiatorio (Levítico 17:10-14). En este sentido, esa exclusividad del uso de la sangre es semejante a la exclusividad del uso del aceite de la unción (Éxodo 30:33) y del incienso aromático (Éxodo 30:38).


Utensilios de ayuda: Calderos, paletas, tazones
garfios y braseros

Entre esos efectos están los siguientes:

  • Sellado del pacto ((Mateo 26:28). Por el cual las promesas contenidas en el mismo son algo más que palabras, al haber habido muerte por medio para que fueran posibles.
  • Propiciación de Dios (Romanos 3:25). La propiciación es el acto por el cual la justicia de Dios queda satisfecha. Esa propiciación es doble: al proceder de una vida totalmente obediente a la ley de Dios y al efectuarse el castigo que la justicia demandaba sobre el pecado.
  • Justificación del pecador (Romanos 5:9). La justificación es la declaración forense por la cual Dios nos atribuye justicia sin obras. Una justicia que no es nuestra sino ajena, la de Jesucristo.
  • Reconciliación con Dios (Colosenses 1:20). La reconciliación es el acto por el cual nuestra relación rota con Dios queda restaurada, al haber él removido el obstáculo del pecado y al acercarnos nosotros en arrepentimiento y fe a él.
  • Redención del pecado (1 Pedro 1:18). La redención es el acto por el cual somos rescatados del dominio del pecado.
  • Expiación del pecado (Hebreos 2:17). La expiación es el acto por el cual la culpa del pecado es cancelada, al haberse efectuado una reparación por el mismo.
  • Santificación del pecador (Hebreos 13:12). La santificación es el acto por el cual quedamos apartados para Dios y su servicio.
  • Purificación del pecador (Apocalipsis 1:5). La purificación es el acto por el cual somos limpiados de la contaminación del pecado.

Escena de sacrificio

De todo ello deducimos que el altar verdadero no es otro sino la cruz de Cristo, en la cual él ha efectuado, de una vez por todas, la reparación de nuestros pecados. Es decir, cualquier persona que busque a Dios necesita venir a Cristo y por medio de su muerte recibir el perdón de pecados. Esto es así, independientemente del concepto que de sí misma pueda tener una persona, lo cual implica que toda justicia propia, todo mérito humano o toda pretensión de inocencia quedan completamente descartadas. Si esto es así, significa que el altar es profundamente ofensivo a nuestro enraizado concepto de bondad o no culpabilidad, ya que su mensaje va en la dirección opuesta: cada uno de nosotros somos culpables ante Dios y por lo tanto merecedores de su juicio.

En ese altar de bronce es donde se efectúa el juicio de Dios sobre el pecado. Ya dijimos que el bronce significaba eso mismo y en ningún objeto del tabernáculo podemos ver tal verdad con más claridad que en el altar, donde Dios ejecuta el juicio punitivo que el pecado merece, al demandar muerte en satisfacción del quebrantamiento de su Ley. Por lo tanto, este altar nos muestra en toda su plena dimensión la justicia y la ira de Dios. Pero nos muestra también la gracia de Dios, al proporcionar una muerte vicaria (sustitutoria), de manera que el pecador no tenga que responder él mismo con su propia vida. Justicia y gracia van a la par y son las dos grandes lecciones que nos imparte el altar de bronce.

El ritual del sacrificio en el Antiguo Testamento:

  1. El pecador lleva a la víctima (animal sin tacha) a la puerta del tabernáculo de  reunión.
  2. El pecador pone sus manos sobre la cabeza de la víctima y confiesa sus pecados.
  3. El pecador degüella a la víctima.
  4. El sacerdote recoge la sangre y la derrama alrededor del altar.
  5. El sacerdote hace arder parte o toda la víctima sobre el altar.
  6. El sacerdote y el pecador comen de la víctima en determinados sacrificios.

Del sistema de sacrificios del Antiguo Testamento se deduce:

  1. El sacrificio enseña la realidad del pecado.
  2. Los sacrificios eran efectivos para los que estaban dentro del pacto, es decir, para Israel.
  3. Los sacrificios estaban destinados a reparar los pecados hechos por yerro o ignorancia, no los hechos con soberbia (Números 15:22-31).
  4. Los sacrificios eran continuamente repetidos; eran ejemplos, no la verdadera expiación.
  5. Los sacrificios tenían un propósito didáctico; enseñar al pueblo que el castigo sobre el pecado y la gracia de Dios son reales.
  6. El sacrificio exige derramamiento de sangre, porque sin sangre no hay solución para el pecado (Hebreos 9:22).
  7. El sacrificio supone la identificación del pecador con la víctima. Hay una sustitución. La víctima carga con la responsabilidad del pecador.


Limitaciones del sacrificio en el Antiguo Testamento:

  1. Hay una parcialidad en el sistema (Hebreos 10:1-4). La ley, especialmente en lo referente a los sacrificios, no es la última palabra de Dios. La parcialidad del sistema se demuestra en que los sacrificios eran repetidos constantemente.
  2. Eso indica que el sacrificio así concebido es incapaz de obrar salvación.
  3. Es también incapaz de procurar la limpieza interior de la culpa.

La importancia del corazón en el sistema de sacrificios del Antiguo Testamento:

  1. Sin el corazón el culto se convierte en algo externo, mecánico, hipócrita, superficial y vacío.
  2. De ahí que los profetas clamen en contra de un culto en el que el corazón no está presente.
  3. El verdadero culto tiene en cuenta nuestros deberes hacia el prójimo (Isaías 1:10-20).
  4. El verdadero culto consiste en la obediencia a la Palabra de Dios (Jeremías 7:21-28).
  5. El verdadero culto tiene como valores supremos el amor a Dios y su conocimiento (Oseas 6:6).
  6. El verdadero culto tiene su sede en el corazón y es producto del arrepentimiento genuino (Salmo 51:16-17).

En el atrio

Culto diario en el templo

Sacrificio

Ritual

Referencia

Holocausto matutino

El sacerdote se viste con vestiduras sagradas; limpia el altar y aviva el fuego del altar

Levítico 6:10–13

Ofrece un cordero, con oblación de harina y aceite y libación de vino.

Éxodo 29:38–40; Números 28:3–7

Prepara las lámparas y ofrece incienso.

Éxodo 30:7

Holocausto vespertino

El sacerdote se viste con vestiduras sagradas; limpia el altar y aviva el fuego del altar.

Levítico 6:10–13

Ofrece un cordero, con oblación de harina y aceite y libación de vino.

Éxodo 29:41; Números 28:3–7

Enciende las lámparas y ofrece incienso.

Éxodo 30:8


El holocausto continuo

Aunque el holocausto continuo da fe de la repetición indefinida de los sacrificios del Antiguo Testamento, por otro lado nos enseña también otra verdad de no menor importancia: la de que Dios desea recibir una adoración o culto ininterrumpido, de modo que nuestras vidas puedan ser el 'sacrifico vivo, santo y agradable a Dios', de Romanos 12:1. El hecho de que el culto cese y el fuego se apague en la casa de Dios es indicador, en Daniel, de que el hombre de pecado ejerce su potestad en la tierra (Daniel 9:27). Como el holocausto es la ofrenda de consagración completa y sin reservas a Dios, el holocausto continuo nos señala la meta a la que debemos aspirar: que nuestra vida sea una consagración total y continua a Dios. Si se detiene, es porque algo se ha introducido que ha roto esa cadencia y ese algo no puede ser otra cosa más que el pecado. El holocausto continuo es también figura de lo que Cristo fue en su vida terrenal, cuando de forma perfecta y continua estuvo rendido a la voluntad de su Padre. El fuego continuamente ardiendo en el altar representa la consagración fervorosa y ardiente, no tibia o mustia, con la que debemos entregarnos a Dios. Otra vez es aquí Cristo nuestro ejemplo supremo. El fuego es también símbolo del Espíritu Santo, pues para que el fervor no degenere en pasión carnal o humana ha de ser avivado por él.

El hecho de que el holocausto continuo fuera acompañado de una libación de vino superior (Números 28:7-8), muestra que lejos de ser un acto gravoso debía serlo gozoso, tal como lo que el holocausto significa: una consagración gozosa..

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