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METODISTAS
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Metodistas es el nombre que reciben los miembros del movimiento que encabezó John Wesley en el siglo XVIII.

Árbol de la Reforma

Wesley en su Short History of Methodism da el nombre de cuatro estudiantes de Oxford que, en noviembre de 1729, comenzaron a pasar ciertas tardes de la semana leyendo juntos, principalmente el Nuevo Testamento griego. El número creció lentamente y en 1735 George Whitefield se afilió con ellos. "La regularidad exacta de sus vidas y estudios hizo que un caballero de la Iglesia de Cristo dijera: 'Ha surgido una nueva secta de metodistas'."

John Wesley predicando
John Wesley predicando
El indisputable fundador del metodismo, John Wesley, era bisnieto de Bartholomew Wesley, un clérigo educado en Oxford y uno de los 2.000 ministros expulsados de sus púlpitos en 1662 bajo el Acta de Uniformidad. Su hijo John también estudió en Oxford, se hizo clérigo, y, como su padre, por ser fiel a sus principios, fue expulsado de su parroquia. Este fue el padre de Samuel Wesley, también estudiante de Oxford, quien, a su vez, fue padre de una gran y notable familia, a la que pertenecieron John y Charles Wesley. Su madre procedía de una familia intelectual, devota y no conformista. El espíritu de independencia era hereditario y el entorno favorable a su expresión. Durante la infancia y juventud de John Wesley todo lo relacionado con la religión, "salvo la moral", recibió atención en Inglaterra y desde su temprana juventud su vida fue una continua protesta contra la laxitud religiosa prevaleciente y la inmoralidad. Se graduó el 14 de febrero de 1727 y desde agosto de ese año hasta noviembre de 1729, tras haber sido ordenado diácono y sacerdote, ofició como coadjutor de su padre en Epworth. Poco después de la muerte de su padre, Wesley se fue como misionero a Georgia y acompañado por su hermano Charles, quien era secretario de James Oglethorpe, fundador de la colonia, llegó el 5 de febrero de 1736, esperando ser pastor para los ingleses y misionero a los indios. En el barco había ciertos moravos devotos, quienes, durante una furiosa tormenta, manifestaron un grado de quietud y fe ante la muerte más allá de lo que Wesley conocía, lo que después él reconocería como una deuda hacia ellos. En Georgia encontró un moravo, Peter Böhler, quien le dijo que predicara la fe hasta que la experimentara. Su carrera en Georgia fue decepcionante. Los blancos en esa colonia no soportaban su ascetismo. Su gobierno de la parroquia era imperioso, aunque nadie pudo descalificar sus motivos. Las relaciones sociales impidieron su obra; se formó una combinación para expulsarle de la colonia; se invocó la ley civil contra él por lo que determinó regresar a Londres y someter sus quejas a las autoridades. En el viaje a casa su mente estuvo totalmente ocupada en la investigación de una fe firme, fortificada por el testimonio del Espíritu. Tras su regreso a Inglaterra habló frecuentemente en pequeñas sociedades, consistentes principalmente de miembros de la Iglesia establecida, procurando intensificar la vida espiritual. La crisis se produjo en la tarde del 24 de mayo de 1738 mientras estaba escuchando la lectura del prefacio de Lutero a la carta a los Romanos. Su propio relato es: "Sentí en mi corazón un ardor extraño. Sentí que confiaba en Cristo, y solamente en él, para mi salvación, y me fue dada certeza de que él había quitado mis pecados y me había salvado de la ley del pecado y de la muerte". En ese momento nació el metodismo.

Reunión al aire libre metodista; dibujo de Jacques Milbert, grabado por Matthew Dubourg, en la biblioteca del Congreso, Washington, D.C.
Reunión al aire libre metodista; dibujo de Jacques Milbert, grabado por
Matthew Dubourg, en la biblioteca del Congreso, Washington, D.C.
Primeras asociaciones.
Cuando George Whitefield regreso de América visitó inmediatamente a Wesley. La reputación de Whitefield como predicador se había esparcido en ambos continentes y como ningún edificio podía contener el número de gente que deseaba escucharlo, empezó a predicar en los campos. Wesley encontró difícil aprobar esto; pero como continuó predicando con la energía y unción de un creyente recién convertido, usualmente ya no le fue permitido hablar una segunda vez en las iglesias. Por esta causa y por las multitudes se vio obligado a predicar al aire libre. Al hacer lo mismo el arzobispo de Canterbury amenazó a Charles Wesley con la excomunión. El arminianismo de Wesley causó un distanciamiento con el firme calvinista Whitefield. Cuando la controversia se hizo intensa, Wesley la resumió diciendo que "aquellos que creían en la redención universal no tenían deseo de separarse, pero aquellos que sostenían la redención particular no querían oír de ninguna acomodación, estando determinados a no tener comunión con hombres que estaban en tan peligroso error; por lo que ahora había dos clases de metodistas: los de la redención particular y los de la redención general". La ruptura entre Wesley y Whitefield no duró más que un corto tiempo, pero el resultado fue la formación de dos clases de organizaciones metodistas: "metodistas wesleyanos" y "metodistas calvinistas". Antes de esta separación se habían formado numerosas sociedades, pero al no tener una supervisión apropiada muchas de ellas se disolvieron. Peter Böhler sugirió a los Wesley la formación de otra en Londres, siendo establecida en Fetter Lane, dirigida en conexión con la Iglesia morava. En el verano de ese mismo año, varias pequeñas compañías en Bristol se unieron bajo el nombre de Sociedad Metodista; una unión similar tuvo lugar en Kingswood y otra en Beth. Estas recibieron el nombre de "Sociedades Unidas". Wesley sitúa el tiempo cuando la primera de las tales fue formada hacia finales del año 1739. Las disensiones surgieron en la sociedad de Fetter Lane. Los errores fueron tan fuertemente defendidos que el domingo 6 de julio de 1740 Wesley leyó a la sociedad sus objeciones a los mismos. Las principales herejías fueron "la denuncia del ministerio cristiano como una institución", "la oposición a todas las ordenanzas" y la afirmación de que "el silencio es el mejor sustituto para los medios de gracia". Wesley rechazó esas ideas y él y otros 75 miembros se reunieron en Foundry en lugar de Fetter Lane y de esta manera el 23 de julio de 1740 la "Sociedad Metodista en Londres" quedó fundada.

Predicador metodista en Eastham, Massachusetts, 1850
Predicador metodista en Eastham, Massachusetts, 1850
Grupos; reuniones de clase.
Aunque afiliados con los moravos, los seguidores de Wesley habían instituido "grupos de hombres" y "grupos de mujeres" que se encontrarían al menos una vez a la semana para cantar, orar y exhortar. Se esperaba que revelaran el verdadero estado de sus almas como ellos lo conocían y confesaran sus faltas el uno al otro. Wesley se reunía con los hombres cada miércoles por la tarde y con las mujeres los domingos. Algunos objetaban sobre la base de que los grupos eran "obra del hombre". Wesley replicó: "Son ayudas prudentes, basadas en la razón y la experiencia para aplicar las normas generales dadas en la Escritura, según las circunstancias particulares." Otros los estigmatizaron como "mero papismo". Wesley respondió: "¿Todavía no saben que la única confesión papal es la confesión hecha por una persona a un sacerdote?... Mientras que lo que nosotros practicamos es la confesión de varios conjuntamente, no al sacerdote, sino uno a otro." Los miembros de los "grupos" fueron seleccionados de las sociedades unidas. Las sociedades unidas consistían de los avivados, pero los "grupos" sólo de aquellos que se suponía habían recibido perdón de pecados. Más tarde hubo sociedades selectas compuestas de aquellos que creían andar a la luz de la aceptación de Dios. Los miembros estaban obligados a "abstenerse de mal, especialmente comprar o vender en domingo, beber licor, montar a caballo, llevar adornos innecesarios, como anillos, pendientes, collares, rizos, oler rapé o tabaco; mantener las buenas obras, especialmente las limosnas y el rechazo del pecado, asistir a los servicios de la Iglesia, recibir el sacramento una vez por semana y observar los viernes como día de ayuno o abstinencia." Wesley había construido una casa de reuniones en Bristol, pero aunque se hicieron suscripciones y colectas para pagar la deuda, quedó pendiente una gran cantidad. El 15 de febrero de 1742 los principales miembros de la sociedad en Bristol se reunieron para elaborar medidas por las que la deuda pudiera ser pagada. Uno dijo: "Poned a 11 de los más pobres conmigo y si ellos no pueden dar nada, bien; yo daré por ellos tanto como por mí mismo. Y cada uno de vosotros que llame a 11 de sus vecinos necesitados y haga lo mismo." Esto es lo que se hizo. Wesley había instruido a los recaudadores para que investigaran la conducta de los miembros y tras un lapso de tiempo algunos de ellos le informaron de que "tal y tal no viven como deberían." Esto le impresionó tanto que fue el origen de la reunión de clase. Seis semanas después Wesley la instituyó en Londres, donde había sido difícil conocer a los miembros personalmente. Dividieron a la sociedad en clases como la de Bristol, designando Wesley como líderes a aquéllos en quien podía confiar.

Fiesta de amor metodista
Fiesta de amor metodista
Fiestas de amor, reuniones de oración y predicación laica.
Las Fiestas de amor se originaron por la propuesta de que, una tarde por trimestre, los hombres, y a la siguiente, las mujeres, se encontrarían en los grupos y al tercer día se reunirían todos juntos. A esta última Wesley le llamó Fiesta de amor. En esas reuniones el pan y el agua, del que todos los presentes participaban, eran los símbolos de la comunión. Oraciones, himnos y testimonios de experiencias religiosas se sucedían y en el primer período del metodismo generaron gran entusiasmo. En 1763 se establecieron reuniones de oración públicas en las que dos jóvenes las introducían en lugares donde no había predicación metodista. Pronto se hicieron generales, al descubrirse que ejercían los talentos de los jóvenes, preparándolos en los diversos servicios de la Iglesia. Cuando Wesley visitó a los alemanes escuchó predicar a Christian David, quedando profundamente impresionado, siento estimulado por la carrera de David para establecer la predicación laica, cuando hubiera una persona idónea. John Cennick, un hombre intelectual y espiritualmente capaz, fue invitado para escuchar a un hermano leer un sermón a los mineros, pero, al no llegar el lector, se le pidió a Cennick que hablara a la gente; lo hizo no sin dudas y "el Señor dio testimonio por sus palabras de tal manera que muchos creyeron en aquel momento." Cuando Wesley vino muchos le pidieron que prohibiera a Cennick predicar, pero él le animó y durante los siguientes 18 meses Cennick predicó constantemente, a veces ocupando el lugar de Wesley en Bristol. Los escritores antes de Tyerman asumieron que Thomas Maxfield fue el primer predicador laico, pero Tyerman mismo mantuvo que John Cennick le precedió.

Origen de las conferencias; George Bell.
Ya que la unidad, dirección e instrucción de los predicadores laicos y la simpatía activa de los clérigos que se afiliaban con el metodismo wesleyano eran esenciales para la integridad y espíritu del movimiento, se les convocó para deliberar. La primera conferencia fue en Foundry en Londres el 25 de junio de 1744. John y Charles Wesley, John Hodges, Henry Piers, Samuel Taylor y John Meriton, clérigos de la Iglesia anglicana, estuvieron presentes además de cuatro predicadores laicos: Thomas Rogers, Thomas Maxfield, John Bennet y John Downs. Ellos desarrollaron un sistema de doctrina, disciplina y práctica. En la tercera conferencia el país quedó dividido en siete circuitos. Copias de las actas de la conferencia se dieron a los que estuvieron presentes, pero ordenándose que fueran leídas a los administradores y líderes de los grupos el domingo y jueves siguiente a cada conferencia. En las conferencias los predicadores quedaban designados a los diversos circuitos, causando asombro en el Reino Unido el resultado de sus sistemáticos y fervientes trabajos. El clérigo más distinguido en simpatía con la obra de Wesley, y durante muchos años el más útil para él después de su propio hermano Charles, fue John Fletcher, vicario de Madeley. Suizo de nacimiento, hombre de cultura y raros dones en la oratoria y composición literaria, había sido convertido por los metodistas. Como en la era apostólica y en cada movimiento religioso desde entonces, el exceso de entusiasmo desequilibró las cabezas de algunos, tales como George Bell, uno de los predicadores locales de Wesley, que se convirtió en un fanático, creyendo que podía obrar curaciones milagrosas. Casi, si no totalmente, enloqueció. Wesley lo soportó pacientemente, sufriendo el metodismo en su reputación. Para pesadumbre y asombro de Wesley, Bell obtuvo el apoyo de Thomas Maxfield, quien había sido convertido bajo la predicación de Wesley durante su primera visita a Bristol y había sido ordenado por el obispo de Londonderry quien, al poner las manos sobre él, dijo: "Caballero, te ordeno para que ayudes a ese buen hombre, John Wesley, para que no trabaje hasta morir." Bell, cuyo fanatismo se intensificaba diariamente, provocó el pánico al profetizar que el mundo acabaría en una fecha determinada, por lo que Wesley se vio obligado a expulsarlo. Posteriormente Bell perdió su ardor religioso, se convirtió en un escéptico y luego hizo política, "tan extremista en sus opiniones políticas como lo había sido en la religión." Maxfield abrió una capilla independiente.

No es sorprendente que miles se congregaran en las sociedades de Wesley y que muchas sociedades se fundaran, ya que Wesley parecía ser ubicuo, viajando constantemente y predicando a veces 10 veces por semana, inspirando al pueblo con sus sermones, con los himnos inmortales de su hermano Charles y con su capacidad para conversar en alemán, español e italiano. Muchos clérigos de la Iglesia de Inglaterra secretamente, y no pocos abiertamente, simpatizaron con los hermanos apostólicos. Para el año 1767 el metodismo contaba con 26.000 miembros, 100 predicadores y 41 circuitos en Inglaterra, Irlanda, Escocia y Gales.

Thomas Coke
El acta de la declaración.
Para suplir la necesidad en el año 1784 Wesley dio a la conferencia "estatus legal." Desde un primer período las escrituras de las capillas y las casas de los predicadores o de los párrocos habían transferido tales edificios a administradores para el uso de predicadores según John o Charles Wesley los enviaran, y, tras su muerte, como la conferencia designara. Thomas Coke, un acaudalado clérigo, educado para los tribunales, quien había dedicado su tiempo y posesiones al metodismo, aconsejó a Wesley que consultara a las autoridades civiles y él determinó que la conferencia no sería reconocida a menos que se definiera más precisamente y que, tal como las cosas eran entonces, no podría pretender el control sobre los púlpitos. Wesley informó a esta conferencia, la cual le solicitó "elaborara una definición de su carácter y poderes." Bajo la guía del mejor consejero legal elaboró una escritura de declaración, en la que los nombres de 100 predicadores quedaron registrados para constituir una conferencia legal tras su muerte. Él estimó este número suficiente para asegurar la propiedad y la unidad de la organización y también para que muchos pudieran retirarse sabiamente cada año durante una semana o más de la obra pastoral. Wesley estipuló que "al nombrar a esos predicadores, ya que no tenía consejeros, no hizo acepción de personas, sino simplemente estableció a aquellos que según su juicio eran los más apropiados." La escritura proveyó que la conferencia se reuniera una vez al año en Londres, Bristol, Leeds o cualquier otro lugar que los miembros eligieran. Las sesiones nunca durarían más de tres semanas y no menos de cinco días y la conferencia estaba capacitada para suplir las vacantes. Para dar validez a cualquier acta o voto, debían estar presentes 40 miembros, con la excepción de que si los 100 legales fueran reducidos por muerte u otra causa, los presentes podrían dirigir los asuntos. Para asegurar la asistencia cualquier miembro que no asistiera durante dos sesiones anuales sucesivas perdía la membresía, a menos que apareciera en el primer día de la tercera sesión. Quedó prohibido designar en cualquiera de las capillas un predicador que no fuera miembro de la comisión metodista. "No se puede hacer un nombramiento que dure más de tres años, salvo en los casos de clérigos ordenados de la Iglesia de Inglaterra." La conferencia tenía poder para comisionar a los miembros de la organización para representarlos en cualquier parte de la tierra, "siendo sus actas oficiales reconocidas como actas de la conferencia." Al haber 191 miembros en la conferencia, los nombres de 91 no quedaron incluidos en la escritura y no se les permitió participar en la conferencia bajo iguales términos que a sus hermanos. Por tanto surgió una controversia y varios predicadores dejaron la conexión.

Sucesos tras la muerte de Wesley.
Tras la muerte de Wesley surgieron serias disputas que duraron varios años. Influyentes laicos y ministros propusieron adherirse a la Iglesia de Inglaterra y unos pocos se asociaron a diversos cuerpos disidentes. La conferencia de 1791 expresó sus ideas equívocamente y la de 1792 determinó si los sacramentos serían administrados al año siguiente. Las siguientes reglas fueron promulgadas:

"Ninguna ordenación tendrá lugar en la conexión metodista sin el consentimiento de la conferencia. Si algún hermano rompe la regla mencionada al ordenar o ser ordenado sin el consentimiento de la conferencia, el hermano que quebrante la regla se excluye a sí mismo. La Cena no será administrada por ninguna persona entre nuestras sociedades en Inglaterra e Irlanda durante el año siguiente bajo ningún concepto, salvo en Londres."
En 1793 la conferencia resolvió que:
"No haya distinción entre predicadores ordenados y no ordenados, que no haya casacas, bandas, sobrepellices, ni indumentaria, ni el título de reverendo sea usado."
Ninguna parte quedó satisfecha. La sustancia del plan adoptado en 1795 fue que donde los sacramentos estuvieran siendo pacíficamente administrados debería continuarse en la misma línea, pero que no fueran administrados en cualquier parte a menos que una mayoría de los administradores y de los líderes estuvieran de acuerdo; durante muchos años no se adoptó la práctica de imponer las manos en la ordenación.

Política.
El metodismo wesleyano es una forma de presbiterianismo, aunque, "estrictamente hablando no es episcopal, ni presbiteriano, ni congregacional", sino que tiene características de cada uno de ellos. El metodismo wesleyano niega una distinción radical entre presbíteros que enseñan y que gobiernan, pero reserva para los presbíteros o pastores la determinación de cuestiones doctrinales y disciplina. Cuando la sociedad se desarrolló en Iglesia, los líderes y administradores se convirtieron en un concilio local. Hay una reunión trimestral de predicadores locales sobre la cual el ministro superintendente de cada circuito preside. Hay también oficiales laicos, llamados así anteriormente, pero ahora administradores de circuito; éstos recibe los fondos de los administradores de las sociedades en el circuito. Tales oficiales de la sociedad y circuito son destinados para el oficio por los ministros y escogidos por los miembros de la reunión en la cual son presentados. La administración de los asuntos espirituales de cada sociedad o iglesia local descansa en las reuniones de líderes y las de los asuntos generales de circuito en la conferencia trimestral o asamblea colectiva de laicos oficiales del circuito. Una característica peculiar de la política del metodismo wesleyano es que en el caso de la imposición de una nueva ley que obligue a los circuitos y sociedades, cada reunión trimestral tiene el derecho de suspender la operación de la ley durante un año, hasta que sea reconsiderada por la conferencia. Sometida a las condiciones establecidas en el acta de declaración, tal como fue constituida y definida por Wesley, la conferencia gobierna el cuerpo entero.

Predicador de circuito metodista. Library of Congress
Predicador de circuito metodista. Library of Congress
El metodismo wesleyano en Irlanda.
El metodismo fue introducido en Irlanda en 1747 por Thomas Williams. En el mismo año Wesley visitó ese país y a su regreso a Londres envió a su hermano Charles y a Charles Perronet, quienes permanecieron seis meses predicando y organizando sociedades. Al crecer el metodismo la Iglesia católica se esforzó por aplastarlo. Las turbas atacaron a los metodistas, pero el metodismo wesleyano ganó muchos convertidos de entre los católicos, así como de los agricultores, sin importar su creencia o no creencia. Wesley visitó Irlanda más de 20 veces y tras su muerte Coke se convirtió en el apóstol de Irlanda, visitándola 25 veces, a su propio costo, donando generosamente para los predicadores necesitados y para la construcción de capillas. En 1782, cuando presidió la conferencia irlandesa, había 15 circuitos y 6.000 miembros. En 1813 había 56 circuitos y 28.000 miembros. Entre los incansables obreros Gideon Ouseley fue el más destacado. Surgieron disputas sobre los sacramentos, que, tras la muerte de Coke la gente recibió de los presbiterianos o de la Iglesia establecida, según la tendencia del predicador metodista. En 1816 un gran número se apartó, afirmando ser miembros de la Iglesia establecida en Irlanda, y organizando la Sociedad Primitiva Metodista de Irlanda, pero en 1878, tras serias vicisitudes, se reunieron con la Iglesia wesleyana de Irlanda.

Metodistas calvinistas.
Tras la muerte de Whitefield los metodistas calvinistas se dividieron en tres grupos. El primero, conocido como la Conexión Lady Huntingdon, observó estrictamente las formas litúrgicas de la Iglesia de Inglaterra, y en lugar de un ministerio itinerante instituyó uno pastoral fijo. Al adoptarse prácticamente una política congregacional muchas de las congregaciones se asociaron con las iglesias congregacionales. La segunda división fue la Conexión del Tabernáculo, o Metodistas de Whitefield. Al considerarse la sociedad por sí misma independiente pronto desaparecieron como denominación distintiva, afiliándose la mayor parte de ellos con los congregacionales o independientes. El tercero fue el de los Metodistas Calvinistas Galeses, organizados en 1743. Ellos prosperaron, extendiéndose principalmente por Gales y llegando a Estados Unidos por vía de emigración. Fueron influyentes y vigorosos, experimentando avivamientos de tal intensidad como para atraer la atención de todo el mundo cristiano. Tras contribuir durante muchos años a la London Missionary Society, fundaron su propia sociedad misionera en Liverpool en 1840. Sus primeros intentos fueron en la India, donde la fe perseverante recibió recompensa.

Siglo XX.
La Iglesia metodista ha compartido el declive que ha caracterizado a las iglesias inglesas desde 1910. Este declive, junto con amplios cambios sociales y culturales, inspiró un deseo de expresar las ideas originales de Wesley en una forma contemporánea. La Iglesia planeó nuevas misiones evangélicas, desarrolló la escuela Kingswood (fundación de Wesley) y otras escuelas, preparando a maestros cristianos en los colegios de Westminster y Southlands, actividades que continuaron durante el resto del siglo XX. Su fuerte interés en asuntos sociales se ha ampliado hasta incluir un amplio campo de problemas nacionales e internacionales, especialmente los relacionados con la raza, pobreza y paz. La Iglesia metodista se involucró inmediatamente en el movimiento ecuménico y posteriormente fue miembro fundadora del concilio británico de Iglesias (1942) y del Concilio Mundial de Iglesias (1948). Durante el siglo XX participó en diálogos interdenominacionales y procuró crear uniones más allá de los límites denominacionales. Las relaciones con la Iglesia de Inglaterra mejoraron en la década de los 60 hasta el punto de que hubo un plan para la reunión de las dos iglesias (en dos etapas). La forma final del plan quedó aprobada por la Iglesia metodista con una gran mayoría en 1969, pero la Iglesia de Inglaterra no logró una mayoría suficiente para realizar el plan. Lo mismo sucedió en 1972 y en 1982 la Iglesia anglicana no pudo ratificar una propuesta para un "pacto para la unidad visible" que fue favorecido por la Iglesia reformada unida y la Iglesia morava, así como por los metodistas. La Iglesia metodista también se involucró en discusión oficial con los católicos en niveles nacionales y mundiales, hallando un sorprendente grado de acuerdo al promover la tolerancia y el entendimiento en asuntos que anteriormente fueron contenciosos. En 1974 se produjo la ordenación de la primera mujer ordenada "para el ministerio de la palabra y los sacramentos", lo que fue la cima de muchos años de discusión y controversia.

Árbol de los metodistas y episcopales en Estados Unidos.

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