en la web en la Biblia
 
           
CONGREGACIÓN
Guardar como Pdf Guardar como Pdf
Imprimir Imprimir
Enviar este enlace por e-mail a un amigo Enviar este enlace por e-mail a un amigo
Ver más Enciclopedia Ver más Enciclopedia
 

Diversos usos.
Congregación es un término diversamente empleado en el uso religioso y eclesiástico. En el Antiguo Testamento hay varias palabras hebreas que la designan, especialmente mo'edh, 'edhah y kahal. La primera (de ya'adh, "designar") significa una reunión señalada y luego el lugar o tiempo de tal reunión; aparece especialmente en la frase ohel mo'edh, traducida "tabernáculo de reunión". La segunda (de la misma raíz) denota la asamblea teocrática de Israel. Kahal (procedente de "congregarse") denota cualquier asamblea y la congregación de Israel en particular. Las traducciones más comunes en la Septuaginta de esas palabras fueron synagōgē y ekklēsia, pasando al Nuevo Testamento. En el uso católico la palabra congregación denota:
(1) Uno de los comités de cardenales encargado con alguna rama particular de administración eclesiástica.
(2) Una asociación de hombres o mujeres, usualmente de origen moderno, viviendo bajo una regla cuasi-monástica, pero no estrictamente incluida entre las órdenes monásticas y no vinculada por los votos solemnes irrevocables de estas últimas, por ejemplo, los hermanos cristianos, las damas inglesas, los redentoristas y muchos otros.
(3) Una congregación puede también ser una asociación de casas dentro de una cierta orden, unidas en una manera especial, como las congregaciones de Cluny y San Mauro.
(4) En el concilio de Constanza (1414-18) el nombre "congregación" se le dio a las sesiones separadas de las diferentes naciones y desde entonces ha designado encuentros en los que sólo una porción de los miembros toman parte, prácticamente comités designados para preparar y facilitar los asuntos del concilio, como los comités de los órganos legislativos modernos.
En el uso protestante la palabra "congregación" significa una asamblea con propósitos religiosos, en sentido más restringido una iglesia local o los miembros laicos en la iglesia local distinguidos del ministro y las autoridades; a veces donde se hace distinción entre "miembros" profesantes y meros asistentes, a los últimos se les distingue de los primeros.

La congregación eclesiástica (latín, ecclesia, congregatio fidelium) en el sentido más amplio es la asociación de todos los fieles cristianos. En un sentido más reducido, los miembros de una iglesia particular, ya sea confesional, nacional, provincial, etc., o de una iglesia local. En este sentido trata este artículo sobre el término.

Ideas pre-Reforma.
Tras el desarrollo de la concepción de la misa como sacrificio, del sacerdocio como medio necesario de salvación y de la diferencia esencial consecuente entre clero y laicado, que hizo de éste meramente el objeto pasivo de la actividad clerical, no quedó para los laicos participación independiente en la vida de la congregación. De acuerdo con los principios fundamentales del sistema eclesiástico anterior a la Reforma, desarrollados desde el tiempo de Gregorio VII, el papa, como vicario de Cristo, es pastor del mundo; designa obispos que son sus representantes, uno para cada distrito geográfico (diócesis); cada obispo nombra sacerdotes que son sus representantes, uno para cada subdistrito (parroquia). La población cristiana de tal distrito parroquial, eclesiásticamente unida al estar colocada bajo el cuidado de un pastor y regularmente dependiente de él sólo para sus necesidades espirituales, forma la congregación parroquial. Ésta está naturalmente vela por los fondos de la iglesia local, de los que se sufragan los gastos del párroco y sus ayudantes así como de los servicios religiosos apropiadamente administrados. Este interés fue reconocido en el derecho canónico anterior a la Reforma, al establecer a los denominados "padres eclesiásticos" y "patronos" (patrini), que eran escogidos de entre los miembros de la parroquia, para participar en la administración; pero a duras penas pueden ser llamados representantes de la congregación, ya que eran escogidos generalmente por el clero. Sólo a consecuencia de privilegios y antiguas costumbres tuvieron unas pocas iglesias aquí y allá algún grado de independencia, por ejemplo el derecho a escoger su propio párroco. Como norma, la congregación fue meramente un "rebaño unido al pastor" y su posición está expresada en el Corpus juris canonici, cuando dice: "Hemos decretado que los laicos no pretendan llevar a cabo asuntos eclesiásticos" (2, X. Y, de judiciis); "prohibimos a cualquier laico que pueda discutir sobre la fe católica" (2, 1, de hæreticis y VI); "los laicos deben obedecer, no ejercer autoridad ."(12, X, de rebus ecclesiasticis non aliendis).

After church, april 16, 1949, por Estevan Dohanos
Iglesias luteranas.
Las iglesias de la Reforma, tanto luteranas como reformadas, pusieron a la congregación en un fundamento diferente. Al rechazar la posición mediadora del sacerdocio y sus consecuencias y subrayar la responsabilidad del individuo, hicieron deber religioso de los laicos comprobar que la Palabra y los sacramentos eran correctamente administrados; por tanto, enseñaban que la congregación tenía una comisión divina para apartarse de la falsa doctrina y proporcionar un ministerio correcto, en caso de que las autoridades eclesiásticas no lo hicieran. La Iglesia luterana afirma el derecho de los miembros de la congregación para ser representantes y tener voz en los sínodos y tribunales eclesiásticos, hasta donde están capacitados para servir en tales funciones y de amonestar o expresar quejas contra los predicadores que se desvíen en doctrina o conducta. Permite a la congregación al menos el derecho de veto en la elección del pastor y una participación en la administración de los fondos locales. La congregación debe ser consultada por las autoridades ante cambios constituyentes, otorgándosele el derecho de compartir en la disciplina eclesiástica, hasta donde lo permite la Escritura. Los reformadores mismos y los teólogos de Rostock, Johan Quistorp y Teophilus Grossgebauer en el siglo XVII, reconocieron la necesidad de comités eclesiásticos y juntas de ancianos para hacer esas derechos congregacionales efectivos. Pero en la evolución de la Iglesia nacional alemana las juntas de ancianos no tuvieron lugar y por tanto los derechos congregacionales mismos no florecieron. Sin embargo, el desarrollo moderno ha afirmado el principio de autogobierno en las congregaciones luteranas individuales, aunque en diverso grado en diferentes iglesias.

Iglesias reformadas.
Las Iglesias reformadas dieron a las congregaciones un desarrollo más importante. El de Zwinglio sigue esencialmente los mismos principios que los luteranos y ciertas modificaciones resultaron sólo del hecho de que creció en suelo republicano y las iglesias suizas ya disfrutaban de privilegios en la elección de pastor. Sin embargo, Calvino enseñó la separación de la Iglesia y el Estado y la independencia del gobierno eclesiástico como algo divinamente instituido. Según su idea debe haber una junta (consistoire) a la cabeza de cada Iglesia, consistiendo de dos clases de ancianos: gobernantes y enseñantes. El cuidado de los pobres se confía a los diáconos. Esas ideas se llevaron a cabo plenamente en Francia y se extendieron de allí a los Países Bajos españoles y a Alemania cuando se establecieron las congregaciones reformadas para escapar de la persecución.

© No se permite la reproducción o copia de este material sin la autorización expresa del autor. Es propiedad de Iglesia Evangélica Pueblo Nuevo
Iglesia Evangélica Pueblo Nuevo c/ Villacarlos, 14 28032 - Madrid
info@iglesiapueblonuevo.es - Horario de culto: Domingo 11 horas
Inscrita en el Ministerio de Justicia con el número 015638