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1 Timoteo
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Timoteo y Loida de Willem Drost

Contenido

La carta 1 Timoteo se puede dividir en cuatro partes:

Introducción (1:1-20).
El apóstol comienza recordando a Timoteo que cuando salió de Éfeso le pidió que contrarrestara las herejías prevalecientes (1-10). Dirige la atención de su hijo espiritual al evangelio negado por esos errores, agradeciendo al Señor que lo hizo ministro del mismo y encargando a Timoteo que actúe de acuerdo con el evangelio (11-20).

Regulaciones generales para la vida de la iglesia (2:1-4:5).
Donde se presentan las instrucciones sobre la intercesión pública y el comportamiento de hombres y mujeres en las reuniones de la iglesia (2:1-15), estando seguidas por una declaración explícita sobre los requisitos necesarios en obispos y diáconos (3:1-13). El propósito expreso es promover el buen orden de la iglesia, pilar y fundamento de la verdad, revelada esencialmente en Cristo, de la que algunos se estaban apartando (3:14-4:5).

Consejos personales a Timoteo (4:6-6:2).
Donde el apóstol habla de la conducta de Timoteo hacia los falsos maestros (4:6-11), del modo en el que debe desempeñar sus deberes ministeriales (12-16) y de la actitud que ha de asumir ante los miembros individuales de la iglesia, especialmente las viudas, ancianos y esclavos (5:1-6:2).

Conclusión (6:3-21).
El apóstol ataca a los maestros heréticos (3-10) y exhorta a Timoteo a ser fiel a su llamamiento y evitar las enseñanzas erróneas, dándole instrucciones especiales con respecto a los ricos (11-21).

Características

Esta carta es una de las tres cartas pastorales de Pablo, así llamadas porque fueron escritas a personas con responsabilidad pastoral y contiene muchas directrices para el desempeño de tal deber. No iban destinadas a iglesias sino a los dirigentes de las mismas, instruyéndolos para que supieran cómo comportarse en la casa de Dios. Por tales razones esta carta no es doctrinal sino práctica. La doctrina presentada en las cartas anteriores es aquí denominada la 'sana doctrina' (1:10), que debe ser la norma de vida y acción, estando condensada en la 'palabra fiel y digna de ser recibida por todos' (1:15). La carta subraya, como ninguna otra, la organización externa de la iglesia local. El apóstol estima que el fin de su vida se acerca y que es necesario dar instrucción más detallada sobre los responsables en la iglesia, a fin de que sepan manejar los asuntos que les conciernen. De los oficiales, el apóstol menciona a los obispos y los ancianos, que son idénticos, designando la primera palabra su obra y la segunda su edad; a los diáconos, a las mujeres, si 3:11 se refiere a las diaconisas, lo cual es muy probable, y a las viudas (5:3), aunque es dudoso si estas mujeres ocupaban un puesto de responsabilidad.

Destinatario

Pablo dirige esta carta a Timoteo, 'verdadero hijo en la fe' (1:2), a quien se menciona por vez primera en Hechos 16:1, siendo uno de los habitantes de Listra. Era hijo de una mujer judía y un hombre griego, del que no sabemos más. Su madre Eunice y su abuela Loida son mencionadas en 2 Timoteo 1:5. Con toda probabilidad fue convertido en el primer viaje misionero de Pablo, al ser ya discípulo cuando Pablo llegó a Listra en su segundo viaje. Tenía buen testimonio de quienes le conocían (Hechos 16:2) y siendo circuncidado por causa de los judíos, se unió a Pablo y Silas en sus labores misioneras. Pasó con ellos a Europa y les ayudó en Filipos, Tesalónica y Berea, quedándose allí con Silas mientras Pablo continuaba hacia Atenas y Corinto, donde finalmente se unió al apóstol de nuevo (Hechos 17:14; 18:5). Estuvo allí con los misioneros y su nombre aparece junto con los de Pablo y Silvano (Silas) en la salutación de las dos cartas a los tesalonicenses. Luego se le halla con el apóstol durante su larga estancia en Éfeso (Hechos 19:22), de donde fue a Macedonia y Corinto (Hechos 19:21,22; 1 Corintios 4:17; 16:10), aunque es dudoso si llegó a esta ciudad. Estaba de nuevo con Pablo cuando escribió 2 Corintios (2 Corintios 1:1) y acompañó al apóstol a Corinto (Romanos 16:21) y de nuevo a su regreso por Macedonia a Asia (Hechos 20:3-4), probablemente también a Jerusalén (1 Corintios 16:3). Luego es mencionado en las cartas de prisión, lo que muestra que estaba con el apóstol en Roma (Filipenses 1:1; Colosenses 1:1; Filemón 1). Desde entonces ya no se le menciona hasta las cartas pastorales, cuando está al cargo de la iglesia en Éfeso (1 Timoteo 1:3).

Por 1 Timoteo 4:14 y 2 Timoteo 1:6 sabemos que fue apartado para el ministerio por Pablo con imposición de manos, de acuerdo a profecías dadas por el Espíritu Santo (1 Timoteo 1:18), cuando probablemente recibió el título de evangelista (2 Timoteo 4:5), aunque en 1 Tesalonicenses 2:6 es clasificado de forma imprecisa con Pablo y Silas como apóstol.

El carácter de Timoteo se describe claramente en la Escritura. Su disposición a dejar su hogar y a someterse al rito de la circuncisión revelan su abnegación y sinceridad de propósito, lo cual es encomiable si se tiene en cuenta que era muy sensible (2 Timoteo 1:4), frágil y enfermizo (1 Timoteo 5:23). Al mismo tiempo era tímido (1 Corintios 16:10), vacilante en ejercer su autoridad (1 Timoteo 4:12) y necesitado de ser advertido sobre las pasiones juveniles (2 Timoteo 2:22), debiendo ser animado en la obra de Cristo (2 Timoteo 1:8). No obstante, fue un digno siervo de Cristo (Romanos 16:21; 1 Tesalonicenses 3:2; Filipenses 1:1; 2:19-21) y amado hijo espiritual del apóstol (1 Timoteo 1:2; 2 Timoteo 1:2; 1 Corintios 4:17).

Composición

La carta surgió a consecuencia de la partida de Pablo de Éfeso a Macedonia (1:3), el temor de estar ausente más de lo esperado (3:14-15) y la dolorosa conciencia de que el error insidioso estaba amenazando a la iglesia de Éfeso. Ya que Timoteo conocía esas herejías, el apóstol se refiere a ellas sólo en términos generales, no dando una idea definida en cuanto a su carácter. Las personas que las propagaban eran miembros prominentes de la iglesia, posiblemente con cargos (1:6,7,20; 3:1-12; 5:19-25). Su herejía era primordialmente de carácter judaizante (1:7) y probablemente resultó de una exageración de las demandas de la ley, una aplicación errónea de las ideas cristianas y algo de especulación oriental. Afirmaban ser maestros de la ley (1:7), poniendo gran énfasis en mitos y genealogías (1:4; 4:7), jactándose de estar en posesión de un conocimiento especial (6:20) y tal vez asumiendo que la materia era el mal, o al menos el origen del mal, propagaban un falso ascetismo, prohibiendo el matrimonio y exigiendo abstenerse de ciertos alimentos (4:3), enseñando que la resurrección ya se efectuó, al reconocer sólo una resurrección espiritual (2 Timoteo 2:18). La encomienda dada a Timoteo era, pues, difícil, de ahí que al apóstol considerara necesario escribir la carta.

En relación con la situación descrita el propósito de Pablo fue doble. Por un lado deseaba animar a Timoteo, quien al ser joven y tímido necesitaba mucho estímulo del apóstol. Por otro lado quería dirigir a Timoteo en la lucha contra las falsas doctrinas que se diseminaban en la iglesia. Posiblemente también era impedir los estragos que pudieran hacer, si quienes las enseñaban eran puestos en cargos de responsabilidad, de ahí el cuidado a tener para escoger las personas idóneas para tales puestos.

La carta muestra que Pablo había dejado Éfeso para Macedonia con la intención de regresar pronto. Y para anticiparse a un posible retraso escribió esta carta a Timoteo, por lo que podemos estar seguros de que la escribió desde algún lugar en Macedonia. En cuanto al tiempo no es fácil determinarlo. No pudo ser tras su primera visita a Éfeso (Hechos 18:20-21), pues en esa ocasión el apóstol no partió para Macedonia sino para Jerusalén, ni tampoco pudo ser cuando dejó Éfeso en su tercer viaje misionero tras una residencia de tres años allí, ya que Timoteo no se quedó sino que fue delante de él a Corinto (Hechos 19:22; 1 Corintios 4:17). Tal vez pudo ser tras el viaje del apóstol a España, ya que en la única ocasión previa en la que visitó Éfeso tras su liberación fue a esa ciudad camino de Macedonia y por tanto no regresó inmediatamente allí. Pudo ser escrita hacia el año 65 o 66.

Importancia

El valor permanente de esta carta es que enseña a la Iglesia de todas las generaciones, especialmente a sus responsables, cómo deben conducirse en la casa de Dios, manteniendo la fe, guardando su preciosa verdad contra las arremetidas de las falsas doctrinas, combatiendo el mal que se encuentra dentro de la iglesia y manteniendo el buen orden.

TABLA CRONOLÓGICA DE LOS DOCUMENTOS DEL NUEVO TESTAMENTO
Fecha Emperador Mateo Marcos Lucas Juan Pablo Desconocido Santiago Pedro Judas
53 Claudio 1 y 2 Tesalonicenses
56 Nerón Filipenses
57 1 Corintios
2 Corintios
Gálatas
58 Romanos Carta
61 Colosenses
Efesios
Filemón
63 Evangelio
64 1 Carta
65 Hechos 1 Timoteo
Tito
66 Evangelio 2 Carta
67 Evangelio 2 Timoteo Hebreos Carta
95 Domiciano Apocalipsis
98 Trajano Evangelio
Cartas

CRONOLOGÍA DE LA VIDA DEL APÓSTOL PABLO
Fecha Suceso
37 Conversión de Pablo
40 Primera visita a Jerusalén
44 Comienzo de su obra en Antioquía
45-48 Primer viaje misionero
50 Delegado en el concilio de Jerusalén
51-53 Segundo viaje misionero
54-58 Tercer viaje misionero
58-60 Preso en Jerusalén y Cesarea
61 Llegada a Roma
61-63 Primer encarcelamiento en Roma
63-67 Periodo entre el primer y segundo encarcelamiento
67 o 68 Segundo encarcelamiento y martirio
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