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1 Tesalonicenses
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Manos orando de Durero

Contenido

La carta 1 Tesalonicenses se divide en dos partes:

Apología de Pablo (1:1-3:13).
La carta comienza con la usual acción de gracias y bendición apostólica (1:1-4). Esa acción de gracias había surgido a consecuencia de que la obra del apóstol en Tesalónica no había sido en vano, sino que resultó en la fe que se divulgó por Macedonia y Acaya (5-10). El escritor recuerda a sus lectores sus trabajos entre ellos, subrayando su sufrimiento, buena conducta moral, honestidad, fidelidad, diligencia y amor (2:1-12). Agradece a Dios que le recibieran y a su mensaje, sufriendo voluntariamente por causa de Cristo de manos de los judíos, haciéndoles saber que ha intentado visitarlos (13-20). Su gran amor hacia ellos le ha inducido a enviar a Timoteo para confirmarlos y fortalecerlos en sus aflicciones (3:1-5), quien ha regresado y consolado su corazón al testificar de su firmeza (6-10). Ora que Dios les fortalezca (11-13).

Exhortaciones prácticas e instrucciones sobre el regreso de Cristo (4:1-5:28).
El apóstol exhorta a los tesalonicenses a que sigan la santificación, absteniéndose de fornicación y robo, ejerciendo el amor, la diligencia y la honestidad (4:1-12). Calma sus temores sobre el futuro de los que han muerto en Cristo (13-18) y amonesta a los tesalonicenses en vista de lo imprevisto del regreso de Cristo a caminar como hijos de luz para estar listos para ese día (5:1-11). Tras exhortar a los hermanos a honrar a sus dirigentes espirituales, les insta a que amonesten a los rebeldes, consuelen a los de poco ánimo, apoyen a los débiles y practiquen todas las virtudes cristianas; el apóstol acaba la carta invocando sobre los tesalonicenses la bendición de Dios, expresando su deseo de que la carta sea leída a todos los hermanos y con las usuales salutaciones (12-28).

Características

En esta carta predomina el interés práctico sobre el doctrinal y aunque no está ausente la polémica no es prominente. La carta es de guía, instrucción y ánimo a una iglesia fiel y perseguida, cuyo conocimiento es todavía deficiente y cuyos miembros pusilánimes y ociosos necesitan grandemente el consejo del apóstol.

Doctrinalmente es una carta escatológica, refiriéndose muy poco a la primera venida de Cristo y mucho a la segunda. Hay al menos seis referencias a esa venida en esta corta carta, dos de las cuales son pasajes extensos (1:10; 2:19; 3:13; 4:13-18; 5:1-11,23). Esa doctrina es el motor para las exhortaciones del apóstol y la base suficiente para animar a sus lectores, que esperaban que el regreso de Cristo sería inminente.

La carta nunca apela al Antiguo Testamento, aunque hay una referencia al mismo (2:15) y probables reminiscencias a su lenguaje (2:16; 4:5,6,8,9; 5:8).

La iglesia en Tesalónica

Mapa del Nuevo Testamento - Tesalónica
La ciudad de Tesalónica, originalmente llamada Termas (Herodoto) y llevando luego ligeramente modificado el nombre de Salónica, ciudad de Macedonia, ha sido siempre prominente en la historia. La gran vía Ignaciana la cruzaba de este a oeste, de ahí que fuera desde antiguo un importante centro comercial, ejerciendo una especial atracción hacia los judíos que vivían allí en gran número. En el tiempo de los romanos era capital de la segunda parte de Macedonia y sede del gobernador romano de toda la provincia.

Pablo, acompañado de Silas y Timoteo, llegó a la ciudad tras salir de Filipos, hacia el año 52. Según su costumbre fueron a la sinagoga a predicar el evangelio, siendo el resultado de su obra una cosecha espiritual consistente de algunos judíos, gran número de prosélitos y varias de las mujeres principales de la ciudad. De los Hechos de los Apóstoles se deduce que la estancia de Pablo en Tesalónica fue de tres semanas, aunque la carta misma favorece la idea de que fue de mayor duración. La carta presupone que se trataba de una congregación bien organizada (5:12), cuya fe era de dominio público (1:7-9), mostrando que Pablo mientras estuvo allí trabajó para ganarse el pan (2:9; 2 Tesalonicenses 3:8) y recibió ayuda, al menos dos veces, de los filipenses (Filipenses 4:16).

Sin embargo, su fructífera labor se vio acortada por la maligna influencia de ciertos judíos, que atacaron la casa de Jasón, donde esperaban encontrar a los misioneros, llevando a Jasón y a algunos hermanos ante las autoridades, acusándoles de traición. Como resultado los hermanos estimaron conveniente enviar a Pablo y sus compañeros a Berea, donde muchos aceptaron la verdad, viéndose sus trabajos interrumpidos de nuevo por los judíos de Tesalónica. Dejando allí a Silas y Timoteo el apóstol se encaminó a Atenas, donde esperaba que se le unieran pronto. Pero por la narración de Hechos se deduce que no se unieron con Pablo hasta después de su llegada a Corinto, aunque 1 Tesalonicenses 3:1 supone que Timoteo estaba con él en Atenas. La teoría más natural es que ambos siguieron enseguida a Pablo a Atenas y que envió de allí a Timoteo a Tesalónica para confirmar y animar a la iglesia, yendo Silas en otra misión, posiblemente a Filipos, y regresando los dos con él a Corinto.

Por los datos de Hechos 17:4 y 1 Tesalonicenses 1:9 y 2:14 se deduce que la iglesia estaba compuesta de judíos y gentiles, aunque con predominio numérico de los segundos, al no citarse en la carta ningún principio judío ni un pasaje del Antiguo Testamento. De los miembros de la iglesia de Tesalónica sólo conocemos tres por nombre: Jasón (Hechos 17:5-9) y Aristarco y Segundo (Hechos 20:4). La congregación no era rica (2 Corintios 8:2-3), con la excepción de algunas mujeres de clase alta, consistente de personas que tenían que trabajar para ganarse el sustento diario (4:11; 2 Tesalonicenses 3:6-12). El apóstol les amonesta sobre las costumbres circundantes, como la fornicación (4:3-5), el fraude (4:6) y la ociosidad (4:11).

Ocasión y propósito

Lo que motivó que Pablo escribiera la carta fue sin duda el informe que Timoteo le llevó sobre el estado de la iglesia. El apóstol sentía que había sido arrancado de ellos prematuramente, no teniendo tiempo de establecerlos en la verdad. De ahí que estuviera preocupado por su bienestar espiritual tras su forzada partida. La llegada de Timoteo fue de alivio, pues supo que la iglesia, aunque perseguida, no vacilaba y que su fe era un ejemplo para muchos. Pero no podía estar tranquilo, porque también sabía que los judíos estaban insinuando que su conducta moral dejaba mucho que desear, al engañar a los tesalonicenses por ganancia temporal o vanagloria (2:3-10); que algunos vicios paganos estaban todavía presentes en la iglesia y que la doctrina del regreso de Cristo había sido mal entendida, dando ocasión a algunos para dejar sus responsabilidades laborales y a otros para sentirse preocupados por los que recientemente habían muerto entre ellos. Toda esa información motivó a Pablo a escribir la carta.

En vista de todo ello fue natural que el apóstol la escribiera con un triple propósito. En primer lugar deseaba expresar su gratitud por la fiel perseverancia de los tesalonicenses. En segundo lugar procuraba establecerlos en la fe, ya que el enemigo había sembrado paja entre el trigo. De ahí que les recordara su obra entre ellos, señalando que su conducta estaba por encima de todo reproche y que como verdadero apóstol había trabajado sin codicia ni vanagloria. En tercer lugar era su intención corregir su idea del regreso del Señor, subrayando su importancia como motivo de santificación.

La carta tuvo que ser escrita desde Corinto, donde Pablo ya estaba reunido con Silas y Timoteo (1 Tesalonicenses 1:1) y muy probablemente a finales del año 52.

Importancia

En esta carta Pablo, en ausencia de cualquier controversia directa, cuidadosamente protege el interés de una de sus más amadas iglesias, consolándola y animándola como un padre. Fortalece el corazón de sus hijos espirituales con la esperanza del regreso de Cristo, cuando los perseguidores serán castigados por sus obras y los santos perseguidos, tanto vivos como muertos, recibirán su remuneración eterna en el reino celestial. La gloriosa venida de Cristo es la alentadora esperanza de la Iglesia militante en todas sus luchas hasta el final de los tiempos.

TABLA CRONOLÓGICA DE LOS DOCUMENTOS DEL NUEVO TESTAMENTO
Fecha Emperador Mateo Marcos Lucas Juan Pablo Desconocido Santiago Pedro Judas
53 Claudio 1 y 2 Tesalonicenses
56 Nerón Filipenses
57 1 Corintios
2 Corintios
Gálatas
58 Romanos Carta
61 Colosenses
Efesios
Filemón
63 Evangelio
64 1 Carta
65 Hechos 1 Timoteo
Tito
66 Evangelio 2 Carta
67 Evangelio 2 Timoteo Hebreos Carta
95 Domiciano Apocalipsis
98 Trajano Evangelio
Cartas

CRONOLOGÍA DE LA VIDA DEL APÓSTOL PABLO
Fecha Suceso
37 Conversión de Pablo
40 Primera visita a Jerusalén
44 Comienzo de su obra en Antioquía
45-48 Primer viaje misionero
50 Delegado en el concilio de Jerusalén
51-53 Segundo viaje misionero
54-58 Tercer viaje misionero
58-60 Preso en Jerusalén y Cesarea
61 Llegada a Roma
61-63 Primer encarcelamiento en Roma
63-67 Periodo entre el primer y segundo encarcelamiento
67 o 68 Segundo encarcelamiento y martirio
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